Lunes. 7 de la mañana. Acabamos de tomar una ducha y ponernos un café para ir a trabajar. Miramos un momento la prensa digital y aparece un titular que nos lleva al siguiente artículo
Firmado por usted, Sr. M. Grueso. Y suponemos que también escrito por usted, claro. Pues Stéphane (si podemos llamarle así), nos disponemos a servirnos nuestro segundo café y leemos esto en su texto:
“Mi experiencia me enseña que todo el mundo aporta lo mejor que tiene y puede en el 15M. Y lo hacen de corazón. Aquí no sabemos de barones, familias políticas, pactos, reelecciones… Sólo sabemos de defender nuestra democracia y ayudar al vecino.”
Y casi nos quemamos la lengua, claro… En seguida hemos corrido a las redes, a la manada feminista de Internet, y todas habíamos sufrido quemaduras de tercer grado en los párpados al leer tu texto, tras conjurar como buenas brujas, hemos decidido que ya estaba bien de intentar sacar rédito político y mediático a costa de la violencia que sufrimos las mujeres, el terrorismo patriarcal y amablemente vamos a permitirnos explicaros, a ti y a Elena (si nos lo permite), el por qué.
Para empezar, esta frase, y en general el artículo, nos parecen bastante naif. Lo sentimos, Stéphane, pero la autocrítica es necesaria para que los proyectos avancen, y el proyecto 15M no está exento de críticas que serían muy necesarias; al igual que no está exento de reproducir relaciones interpersonales donde juegue la dialéctica del privilegio del hombre blanco, heterosexual y de clase media europeo. Por otro lado, nos ha resultado bastante desagradable, ¿se puede hacer política, al más puro estilo del “tú más”, con algo tan grave como el feminicidio?
Reconocemos la importancia que tuvo la ley que desarrolló el gobierno de Zapatero para visibilizar y combatir el terrorismo patriarcal, tal y como comenta Beatriz Gimeno en la carta de respuesta a este mismo artículo ; sin embargo, consideramos, Elena, que te encuentras situada en un plano donde no eres capaz de reconocer, ni siquiera ver, el trabajo que se lleva desarrollando desde el feminismo autónomo en estos últimos años. Pides a la gente que salga a la calle. Nosotras ya salimos. Y nos multan, nos identifican, nos apalean. ¿Dónde estabas, Elena, en los escraches feministas? Ah, ya, que señalar directamente a los culpables no va contigo y lo rechazas explícitamente denunciando coacción, ¿Dónde estabas tú, Stéphane?
Estos últimos años están siendo muy duros. A parte de la cara visible del retroceso en materia del Derecho al Aborto, la reducción de dinero público en las políticas de erradicación de la Violencia Machista, la consideración de que sólo una mujer emparejada con “varón” (y siempre y cuando no supere los cuarenta; a partir de esa edad, las mujeres, ya sabéis, somos consideradas inservibles por este justo e igualitario sistema nuestro) será beneficiaria de la reproducción asistida, además de la flexibilidad de jornada que la reforma laboral consagra para los empresarios, el índice de paro entre las mujeres y las falta de subsidios pues siempre tenemos los trabajos más precarios. Nos encontramos día tras día con unas políticas económicas y sociales que están conduciendo a las mujeres a una situación de precariedad y pobreza. La feminización de ésta es cada vez más palpable en nuestro país, sólo es necesario bajarse un poco de los despachos y de las asambleas de los barrios molones del centro de la capi y darse un paseo por ese país periférico que intentan escondernos. Eso sí, poneros unas gafas violetas antes de salir, por favor.
Están siendo años duros, sí, pero años también en los que hemos empezado a organizarnos, a revitalizar las redes de apoyo mutuo, a conocernos, reconocernos y a continuar en la lucha, aprendiendo unas de otras, nutriéndonos.
Al igual que se ha organizado la lucha por el derecho a techo (por cierto, los desahucios, Stéphane, tienen principalmente nombre y cara de mujer) ésta, en su mayoría, está compuesta por mujeres valientes y empoderadas (hasta en eso os cuesta reconocernos, mirarnos, poneros las gafas violetas en las luchas sociales) que batallan por su derecho a una vida digna. La misma violencia que impide la vida: Patriarcado y capitalismo yendo de la mano, una vez más. Pero ante ello las mujeres nos hemos organizando también para luchar por nuestros derechos.
Y eso es maravilloso, pero no significa que todo lo que se esté haciendo esté exento de micromachismos, agresiones, discriminaciones, marcaje de la agenda política, etc. Los movimientos sociales no se escapan de estos vicios. Cabría preguntarse si esa transversalidad feminista de la que tanto se habla, está funcionando en el trabajo de los diversos grupos del 15M. ¿Nos parece suficiente que muchos y muchas compañeras hablen en femenino plural y haya paridad en las intervenciones ante la prensa por ejemplo? ¿O se están trabajando los roles de género, los micromachismos, el acoso y actitudes machirulas en los saraos? ¿Las compañeras encuentran fácil expresar en asamblea su posicionamiento o no hay tiempo y/o es tema secundario? En la base de la pirámide de la violencia machista se encuentran muchas de estas actitudes patriarcales que son las que la sostienen.
Nosotras, como mujeres y como feministas, tenemos muy presente la necesidad de aprender de otras luchas y de otras experiencias que otras compañeras han ido desarrollando a largo de la historia, y nos empezamos a preguntar seriamente si movimientos como el 15M van a ser tan ciegos como para repetir lo que llevan repitiendo todas las ideologías a lo largo del siglo XX: “Primero la revolución y después ya nos ocuparemos de los asuntos de las mujeres”.
El feminismo es una lucha transversal y primordial, y si no estamos dispuestas a revisarnos y repensarnos en ese aspecto, seguro que no será nuestra revolución
Parece algo sospechoso que, de todo el trabajo que lleva haciendo el feminismo en estos últimos años, seguramente desarrollado por compañeras tuyas con las que compartes también otras luchas, seas incapaz de mencionar algo, Stéphane, ¿Por qué?
Por suerte para nosotras, y quizás no tanto para las instituciones y grupos que intentan tutelar y marcar la agenda política de las mujeres, creemos firmemente que “La Revolución será feminista o no será” (Como bien recordarás de la Acampada de Sol, Stéphane, al igual que recordarás todo el revuelo que se armó, la estigmatización que se hizo del grupo de Feminismos Sol y las agresiones que denunciaron varias compañeras). Así que en este tiempo, nos hemos unido, afianzado lazos y puesto a luchar juntas en las calles, en las asambleas, en los CSO, en las redes, etc. Sí, pueden llamarnos feminazis, exageradas o cizañeras, pero hemos venido para quedarnos, seguir tejiendo redes de solidaridad activa entre mujeres y dar mucha guerra. Nos va la vida en ello.
Nos parece interesante recordar, si hablamos de 15M, la iniciativa que se lleva gestando desde Feminismos Sol como red de atención y denuncia de violencia machista por parte de diferentes profesionales y activistas. De esto hace más de dos años en los que en las redes de lucha contra el machismo no han hecho más que incrementarse, con todo tipo de acciones, manifestaciones, marchas nocturnas, muros y actos que recuerdan a las asesinadas y señalan a los asesinos, convocatorias en las redes (seguro que recordáis HT #4mujeresen48h #MachismoAsesina #TodasContamos), diversas asambleas, jornadas, escraches y lo que puede pasar más desapercibido pero que nos hace más valientes:Los actos de lucha y resistencia cotidiana que todas llevamos a cabo. Más abajo os hemos recopilado todo en un blog en el que éstos últimos no están reflejados.
En cuanto a la parte institucional, lo sentimos Elena, pero no puedes exigir a los movimientos sociales que suplan lo que vuestros partidos, por incompetencia política, no hacen. No vamos a permitir que la lucha feminista se instrumentalice en disputas personales, ni partidistas. Exigimos que nos reconozcan como mujeres que luchan porque necesitamos ser escuchadas y conseguir políticas públicas contra la violencia de género que asuman esta autonomía en la lucha de las mujeres y sus reclamas pero también que no que nos tutelen, rompiendo nuestras redes y nuestros aprendizajes en nuestro batallar cotidiano.
Por tanto, desde abajo, les pedimos a las de arriba que no ninguneen la respuesta autónoma feminista. Si tan irritada te sientes por el silencio ante la muerte de las mujeres, te sugerimos que te pongas la primera ante las cargas policiales en las manifestaciones feministas o apoyes a las compañeras que sufren acoso y amenazas cuando denuncian el patriarcado y por supuesto olvídate de intentar marcarnos la agenda política, hace mucho tiempo que perdisteis ese privilegio. El PSOE no nos representa, mucho menos cuando vemos cómo frivolizáis en vuestras entrevistas, de forma más o menos directa, sobre las diferencias de poder entre hombres y mujeres. Vamos a recordarle una pregunta: “¿Se desnudaría para pedir el voto?” R: “Hombre, si fuera imprescindible…”
Insistimos.Todo esto no quita que el feminicidio que sufrimos necesite de una respuesta en las calles ¿Dónde está la indignación de los Movimientos cuando nos invisibilizan, chantajean, acosan, violan, pegan y asesinan?
Stéphane y Elena, vamos a concretar, os vamos a pedir que hagáis una cosa:
Suponemos que estáis en el despacho o en vuestra habitación. Mirad el ordenador y los medios que tenéis sobre la mesa. Vosotros tenéis cierto poder e influencia, una por estar en las instituciones del Estado, otro por ser un altavoz potente del movimiento 15M. Elena, Stéphane, dejad de instrumentalizar el feminismo en beneficio de un partido o para enfrentar al movimiento 15M a éste para luego secundarizar nuestras luchas. Informaos sobre los diversos grupos, convocatorias y acciones feministas y haced algo contra la violencia machista y el patriarcado que la sustenta. Participad como una más, aprended y luchad. Porque la “Revolución será feminista o no será”.
Rebeldes y combativas, os agradecemos vuestro tiempo.
(Esta carta se ha elaborado de forma colaborativa por un grupo de mujeres de diferentes colectivos de Madrid y Barcelona. No estamos todas las que somos, pero esperamos que esta réplica dé pie a a dar visibilidad todo el trabajo creativo, inteligente, desde el cuidado y el mimo, que cada una de las mujeres que se implica en su propia lucha y en la de todas, hace cada día. Gracias a todas ellas por dignificarnos y enseñarnos que la lucha es el único camino.)
P.D.: Las feministas también “hacemos cosas”. Aquí os dejamos un nuevo blog con la lista de las acciones llevadas a cabo estos últimos años, para refrescaros la memoria y que no os falten ejemplos de lucha en la calle antes de dar alguna entrevista o escribir vuestro próximo artículo/carta: feministasquehacencosas.wordpress.com






No había leído el artículo de Stéphane, y realmente me sorprende cómo critica a Elena cambiando de tema y hablando de desahucios y otras historias que no tienen nada que ver con el feminismo, me sorprende y disgusta la ignorancia hacia el trabajo realizado, pues si no se tiene constancia de esa lucha, dificilmente podremos avanzar hacia ningún sitio.
Yo también soy un “militante” del 15M y puedo decir que el trabajo que se ha realizado en ese campo ha sido brutal, más que nada porque como comentáis en esta entrada la mayoría de personas politizadas de una u otra forma, revolucionarias, tenían al feminismo “respeto” con suerte, siendo casi siempre algo secundario. Esto no siempre se ha conseguido subvertir, pero si se ha avanzado y si puedo decir que muchas veces hemos tenido que ser personas en principio ajenas a los círculos feministas las que realicemos esa labor de denuncia, concienciación o simplemente de tenerlo siempre presente, ante la ausencia de gente con más conocimientos.
En definitiva quiero compartir una reflexión, creo que ciertos grupos feministas han dejado un poso muy importante en casi todas las personas que participaron en el 15M y otros grupos, pero me preocupa la sensación de que estos grupos se han replegado y han perdido visibilidad en cuanto a hacerse independientes del resto. No me malinterpreteis, estoy a favor de que haya grupos exclusivos para hablar de feminismo, pero echo de menos esas charlas y acciones que implicaban a todas las personas, más o menos feministas, me parecia una via de concienciación e implicacion de la sociedad en su conjunto bastante buena que se ha perdido en muchisimas zonas.
En los brutos de las entrevistas del 15M.cc hay una en concret, que no consigo encontrar ni recordar cuál es, en la que Stephan plantea que el feminismo fue una de las cosas que generaron división en la Acampada de Sol; que se tenía que haber planteado en las asambleas -parafraseo de memoria, pero el mensaje era ese- sólo lo que interesara a toda la sociedad y no volcar intereses particulares.
Esperemos que desde entonces haya cambiado la visión de @fanetin sobre las luchas feministas… Si alguien recuerda en que entrevista soltaba esto antes de preguntar (si es con el minuto exacto mejor) se lo agradecería infinito.
Saludos.
Esta http://youtu.be/wxvkZ9FBKPI?t=26m2s puede ser? 26:02 En los comentarios de YouTube alguien lo comenta también…
¡Qué bueno que haya vídeos y vídeos colgados en la red para poder recordarle a la gente lo que dijo. Claro que no nos debemos a nuestras palabras, que podemos mejorar, cambiar, repensar… pero leyendo el post de Mr. Grueso y escuchando el vídeo del youtube que no aporta “jhsdjfnijdnhfg” en el anterior comentario, podemos darnos cuenta que “lo entiende” pero la violencia contra las mujeres le parece que está muy bien pero que hay cosas que son más importantes. En todas las manis me doy cuenta de que si la revolución triunfara como otras veces ha triunfado, mujeres, marikas, bolleras, biciosas, trans, intersex… nuestra revolución aun estaría por llegar. Nosotras nunca dejamos de luchar porque somos secundarias. Los políticos son hijos de puta, a los banqueros que les den por el culo… y un sin fin de cánticos en los que la gente lo da todo y nos siguen dejando ( putas, marikas y bolleras también somos clase obrera) en el mismo espacio de siempre. Lo bueno es que ya hace mucho que venimos generando espacios de cuidado y seguridad en los que y desde los que trabajamos y luchamos partiendo de nosotras ignorando el que nos den por supuesto una y otra vez. Aqui abajo en el ultimo escalón la lucha sigue y seguirá. Me imagino que si la violencia de género es secundaria, la transfobia y la homofobia son palabras que hay que buscar en el diccionario porque están en desuso. Aprovecho para visibilizar el hecho de que en las manifestaciones contra la Troika estamos todxs: cismujeres, mujeres y hombres trans, intersex, bolleras, marikas, biciosas (a los hombres no les mento, sabemos que están, porque esas manifestaciones son “prioritarias”); si miramos un poquito más abajo,en los escraches feministas, ya vemos menos hombres, y vemos a todxs las de la lista anterior. Pero si sacamos medio cuerpo para mirar abajo del todo,vamos a la mani del orgullo crítico, la lista se reduce considerablemente, porque nos falta esa representación hetero que no necesitamos pero que estaría genial que estuviera. Luchamos contra la privatización de la sanidad, pero contra la patologización de las personas trans nos quedamos unxs pocxs; luchamos contra la nueva ley laboral y los contratos basura, pero la discriminación de mujeres y transmaricabollos en los trabajos nos quedamos la mitad. Asi que…
NO es secundario.
LA CALLE ES NUESTRA.
MACHIRULOS, TENED CUIDADO.