A lo largo de los dos últimos años he conocido decenas de mujeres enfermadas. De hecho las he conocido a lo largo de toda mi vida, pero en estos dos años he comprendido algo más. Soy una de tantas, y digo enfermadas porque la enfermedad la produce el patriarcado.
Mujeres con ansiedad, con angustia, con síntomas, que vomitan o que tienen estrés, con dolores, con depresión, incapaces de engendrar, que se marean o taradas en el funcionamiento diario. Mujeres que no se limitan a pasar por la vida, sino que quieren vivirla y sentir cada segundo del reloj. Mujeres, cuya sensibilidad les dice en todo momento que algo anda mal, que algo no encaja, que su yo animal está capado y reciben una educación corrupta que las enferma.
Existen muchas mujeres con diversos trastornos, seguro que vosotras también las conocéis, porque somos todas las inadaptadas. Las que nuestra sensibilidad, da igual la edad, nos impide adaptarnos a una cotidianidad patológica.
Muchas vamos a terapia y somos diagnosticadas, una a una. Nos ponen diversas etiquetas y nos dan diversos tratamientos. Todas recibimos una explicación: Problemas familiares, estrés laboral, novios maltratadores, madres absorbentes, infancia difícil,… puedes poner aquí la que más te suene. Pero no son problemas individuales, son problemas colectivos, problemas que vienen de un sistema que no solo no nos contempla, sino que nos persigue. Vivimos aisladas y no entendemos que hay muchas como nosotras, otros cuerpos rebeldes que se retuercen frente al sistema.
El feminismo enseña a ver como todo encaja; A ver como no somos personas defectuosas, sino sublevadas frente al fingir que aquí no pasa nada mientras somos “felices” en doctrinas machistas.
Una amiga me dijo que si dejaban de tratarnos como sujetos aislados y se reconocía que somos el resultado de un sistema patriarcal, a lo mejor la terapia pasaba por dejar de recetar Diazepam y empezar a dotarnos de herramientas de lucha social. ¿Empezamos?






Muchas gracias por compartir esto, me hace mucho eco, últimamente estas ideas han estado dando vueltas en mi cabeza. Es inevitable escuchar como injustamente se ha instalado la culpa en nosotras, reflejándose en frases, ideas y acciones: “no sé en qué me equivoqué”, “¿por qué siempre me encuentro en relaciones así?, seguramente estoy haciendo algo mal”, “si he hecho bien las cosas, por qué no resultan”, etc.
Inevitablemente hablando desde la perspectiva de la psicología, _permeada de sustentos heteronormalizados_ se concluye que es un problema individualizado, responsabilizándolas por completo del resultado de la mayoría de las problemáticas, ya sea por sus características de personalidad, sus traumas infantiles, su falta de habilidades, etc. En definitiva, esta postura no permite tomar una postura política sobre cómo este sistema patriarcal está generando malestares en las mujeres. Por lo que estoy de acuerdo en habitar espacios que nos permita mirar qué efectos está generando este contexto.
Un abrazo!!
Perfecto. Me he entusiasmado mucho cuando me dije que no soy loca al ver el mundo enfermo como estás. Que las personas estan locas aprisionando y maltratando las otras. En principal, las mujeres. Como siempre.
Sí, es cierto, es como, creo, le llamaban en eeuu, el malestar sin nombre, de las mujeres casadas, con hijos, de los suburbios de la segunda posguerra estadounidense, que vivían la vida que salía retratada en las revistas tipo time-life… ¿qué podrían tener? ¿qué les faltaba?, ah, la histeria, siempre la histeria… las mujeres y sus emociones, las mujeres y su locura, las mujeres y sus hormonas… las mujeres.. esas criaturas inestables, medio tontas, medio locas, siempre histéricas….
yo feminista, yo de izquierda, yo universitaria, sin embargo, con todo eso; padezco los mismos síntomas del general de las mujeres -como si nada de mi bagaje identitario me hubiera podido vacunar contra ellos-, a veces me dejo caer, muchas veces he pensado que la vida es demasiado difícil para mí, que yo simplemente no sirvo para esto, o sea: para nada. he tenido crisis de angustia, colapsos nerviosos, y depresiones agudas que me han encerrado años en mi casa, aislado de todos, he tenido por mucho tiempo una relación de amor odio con la comida y con la imagen, he sido comedora compulsiva, he sido anoréxica, y bulímica.
yo he dejado que los hombres me critiquen si me visto así o asá, que me interroguen sobre por qué me visto así o asá, sobre por qué no me maquillo, sobre por qué no me depilo el coño, o si tengo la frente muy chica, o si estoy engordadndo, o si todavía me falta bajar unos kilos, siempre, comentarios que no fueron precedidos por ninguna consulta mía de: y tú que opinas de mi frente, de mi peso, de mi coño, de mi ropa??? solo los recibo gratuitamente. es difícil abstraerte de tu imagen y pretender que no ocupe más que un plano reducido en tu vida, si el bombardeo es tan constante y avasallador, siempre con opiniones que no pido, o con imágenes que me gritan: estás fea, estás vieja, estás aguada, estás tan gorda..
y la imagen es solo un problema…
si empezara a hablar de la libertad y de los derechos, sobre todo cuando una mujer aparece y sin querer resulta una amenaza (real o imaginada) para un hombre, comienza la guerra,el saboteo, el boycott masculino….
las mujeres en general creo, no solo somos extremadamente sensibles al tema imagen, sino al tema seguridad, ser seguras, ser confiadas en nuestras capacidades -siempre minimizándonos, siempre temerosas, o si no, con culpa.
y es grave, muy grave, porque en este siglo, creo, lo que se necesita es que las mujeres tomen lo público, y lo hagan de nuevo suyo, no solo suyo, pero también suyo (ven? aunque nunca mi intención en mi primer comentario fue implicar, apropiarse de lo público, tengo que acotar, para que no se sienta mal nadie o nadie se espante, que nosotras también queremos un espacio en lo público… ah, que caray, pues así lo dejo…)
las mujeres urgen en lo público, en todos los espacios posibles, para poder darle la vuelta a la tortilla a este mundo y conocer algo más igualitario. las mujeres urgimos como lideres en todos los campos posibles… nos espera mucho trabajo, y es cierto, en la lucha probablemente esté la solución (en la lucha y en los encuentros con otras hermanas)
gracias por el artículo.
Totalmente de acuerdo, me quitaste las palabras de la boca.
Las mujeres urgen en lo público, por una cuestión básica de derechos, de igualdad. Pero, no seamos ingenuos, miremos a las políticas que en el mundo han sido, y son. Nada hace pensar que vayan a realizar una mejor gestión (ni siquiera en cuanto a igualdad) que los hombres. Desgraciadamente, la mujer no es superior en esto al hombre. Si así fuese, yo sería partidario de una feminocracia…
Vaya, confieso que me ha sorprendido. Esperaba un sesudo análisis cargado de datos que vinculasen razonadamente causas y efectos y me encuentro con un texto victimista que carece de argumentación alguna y con tono religioso/mesiánico. En resumen (aunque el texto en sí ya es un resumen, unas simples líneas de ánimo que buscan la identificación de las LECTORAS y nada más), lo que viene a decir es que las mujeres no tienen problemas psicológicos ni psiquiátricos, sólo están enfermas (“enfermadas”) de patriarcado (o en todo caso, éste es la causa de aquellos). Es decir, basta con leer el título, el resto no aporta nada más. Se utiliza el término PATRIARCADO de forma abstracta,como un cajón de sastre donde meter todos los problemas de la mujer, sin razonamieno alguno que valide la idea nuclear del texto. En definitiva es una PROCLAMA (esto es, un texto no informativo, que sólo busca la identificación de la lectora de un modo irracional). No en vano, en el mismo se reconoce que “el feminismo enseña a ver como todo encaja”. El artículo busca exactamente eso, no invoca capacidad crítica, sino simplificación/implicación, Es como esos mítines o sermones que están dirigidos ya a los votantes o fieles. Y leyendolos comentarios, parece que lo consigue. El componente de alienación religiosa del feminismo es bien conocido. Afortunadamente, las PERSONAS (independientemente de su sexo) tienen capacidad crítica, por eso el feminismo sigue siendo algo marginal, porque sus postulados están superados (aunque no la necesidad perentoria de la mayoría de sus reivindicaciones ) y la gente está harta de chivos expiatorios. Lo único que me preocupa es que refuerza el VICTIMISMO, una tendencia en la que es fácil caer, y que genera muchos problemas, de esos psicológicos que trae el patriarcado. Como todos los ismos, el feminismo es una simplificación que falsea la realidad. Y el patriarcado es algo que pertenece al pasado (pasado reciente, por eso no niego que siga afectando en diversas cuestiones, la más importante es la desigualdad de salarios aún vigente entre sexos).
sentir q no solo yo me doy cuenta de esta realidad dolorosa dan ganas de hacer cosas para q nuestras hijas no sean enfermadas
absorbentes*
Muchas gracias por escribir algo así.
Era algo que pensaba y sentía, y me he sentido identificada.
Todas sabemos que algo ocurre, y no nos atrevemos a hablarlo las unas con las otras, porque dentro de este sistema patriarcal, nos han separado cada vez más.
Desde hace 1 año estoy pasando por varios transtornos: emocionales, del sueño, de la alimentación… Y llevo iendo a terapia todo este tiempo. Siempre me sentí como una inadaptada.
Pero es la sociedad la que nos inadapta.
En todo este tiempo he entendido que me he dejado arrastrar por el sistema, queriendo no sentirme excluida.
Ahora sé que es el sistema el que está enfermo, no yo.
Por eso, os animo a que miremos dentro de nosotras, sin miedos, y mostremos lo que somos.
No más sentimiento de culpabilidad, solo ser una misma.
Era Germaine Greer en The Female Eunuch: “Psychologists cannot fix the world so they fix women”. Es muy interesante la simultaneidad en la aparición de ciertos diagnósticos y la evolución del capitalismo a lo largo del siglo XX. Ficciones políticas, ficciones sociales, ficciones, pero como diría Preciado, ficciones vivas. El VIH es una ficción política, pero la gente se muere de ficción. La depresión, la ansiedad, son ficciones políticas, pero la gente muere de depresión y muere de ansiedad y el Diazepam retrasa o evita la muerte. No sé si me explico. Algunxs necesitamos el Diazepam para poder luchar.
Sin mujeres no hay revolución!!
Pues quizás porque sí que estáis todas un poco mal de la chota y no tenéis ni idea de qué hacer con vuestras vidas, demasiado tiempo libre, poca necesidad de luchar para obtener cosas que ya dais por sentadas, inestabilidad emocional e incapacidad para pensar racionalmente.
Una se quejaba un poco más arriba de las mujeres con ese síndrome de los suburbios de posguerra americanos, QUÉ GRAVE, POBRES MUJERES, no como sus maridos e hijos que murieron por millones en una guerra a miles de km de su casa. Pero bueno, somos feministas todos y estamos por la igualdad, en la próxima guerra mundial que nos maten por millones a todos, a soldados y a soldadAs, no estoy de acuerdo en que “necesitemos más líderes en todos los campos”, quiero ver mujeres picando en una mina, asfaltando carreteras o talando árboles en pleno julio. Cuando vea a mujeres quejarse, como es vuestro estilo, quejaros contínuamente por TODO lo que no salga como vosotras queréis, entonces empezaré a respetar un poco a las feministas.
Quizás, y sólo quizás, el problema es que nunca os dijeron que NO y no sabéis manejaros con las frustraciones de la vida. Pero ese es VUESTRO problema, no de los hombres ni de ningún patriarcado opresor que sólo existe en vuestras fértiles imaginaciones.
Estimado e ilustrado señor Torbe. Primero felicidades por el gran éxito que tiene su web con su gran número de seguidores, tener tanto apogeo y provocar tanta admiración entre sus fans varones puede acarrear mucha responsabilidad, lo digo por si más de unos de sus comentarios en su Facebook es pura ironía y humor políticamente incorrecto hacía las féminas quizás debido a traumas con las susodichas (en tal caso le recomiendo antes que el porno, que se lo haga mirar) o cierto tipo de éstas pero que tristemente, tal vez más de una décima parte de sus admiradores no pueden captar al no tener la cultura necesaria para abordar estos temas y para más inri, se la están pelando en exceso. Un gran poder conlleva una gran responsabilidad ( sí, Spiderman nos enseñó cosas más útiles que verle a usted tirándose a Aletta Ocean por enésima vez).
También me gustaría felicitarle por haber encontrado una vocación tan profunda y cultivada en la vida y de transcendental índole: follar. No todo el mundo puede dedicarse a lo que quiere, es más, no sé si se ha dado cuenta que, en muchas épocas (no sólo en el contexto de la posguerra americana), las mujeres no podían dedicarse a lo que querían incluso si mostraban aptitudes o inquietudes ( a no ser que fueran adineradas y aún así les endilgaban la obligación de casarse y tener hijos) por lo que había que seguir con el rol que supuestamente la Naturaleza les tenía predestinado: ser esposa y madre tragando con todo porque sí y ya (no, no me refiero a un bukake,caballero, céntrese).
Que encima se tengan que vivir periodos de guerra (tan dolorosos para todos, estamos de acuerdo, nadie ha dicho lo contrario, ¿no?, así que relajémonos, mister) que dejan a las mujeres que han asimilado pasivamente no ya su rol, sino el de los varones por defecto (morir en la guerra), en tierra de nadie y con una frustración grandísima después de ver tanta violencia hacía ellas, sus maridos, sus hijos…, da para pensar cuanto menos si todo lo que ocurre alrededor hasta qué punto es “justo”, “normal”, “natural”, “deseable”, “aguantable” etc, y todo eso que nos inculcan. El espectro del patriarcado es tan real, que sólo se tiene que echar un vistazo a cómo han sido ciertos hombres borrachos de poder que creían que lo podían controlar todo y a todos, y cómo siguen siendo algunos al no aceptar sus limitaciones y vulnerabilidad como seres humanos.
Y de eso es lo que trata este artículo, que a mi parecer sólo propone esbozos de esa idea de cómo el sistema de relaciones de género está montado pero no indaga lo suficiente en qué tipo de problemas (algunos en los comentarios sí, como por ejemplo la chica universitaria que menciona problemas de autoestima debido a la anorexia y bulimia que arrastran los medios para vender cómo ser mujer) ni en la génesis de estos, así que siento desestimarlo, pero no es quejarse por quejarse ni porque estemos mal de la chota todas ni esto no tenga una base sólida. Y las que dan por sentando que tienen facilidades por ser mujer, deberían de reflexionar hasta qué punto realmente lo son y no son perjudiciales por alimentar estereotipos negativos sobre las demás ( “a mí págame todo que tengo chochete y lo valgo”).
Y en cuanto a su afirmación sobre :”quiero ver mujeres picando en una mina, asfaltando carreteras o talando árboles en pleno julio”, no mezcle churras con merinas señor Torbe ni se desvíe del tema principal (oh, cierto, no lo captó) que también podría decirse, por eso de la valoración de oficios, que más de un individuo quiere verle currar de verdad y no pegarse la vida de follador vividor que tiene (que sí, que su esfuerzo y organización tendrá) pero no representa el esfuerzo y dedicación pro comunitario del varón humano que por temas de fuerza física, es en general más dado a este tipo de oficios por tradición, al cual su sapiente persona hace referencia en ese comentario.
Con todo expuesto y analizado desde mi punto de vista con la intención de ampliar el horizonte de las cuestiones planteadas , me despido cordialmente. Saludos.
La verdad ,es que leyendo todo lo relatado ,es cuando me he dado cuenta de que yo tambien soy una de ellas màs o menos lo sabia ,pero he podido leer hasta lo que me sigue pasando actualmente ,luchas con las comidas ,que si engordo que si adelgazo que si quiero estar bien ,y eso de que nos dejamos criticar o admitimos sin rechistar que nos digan si esto lo llevas mal o que si la frente la tienes ancha …en eso discrepo ,puede ser que en un tiempo ,me lo dijeran pero ya no acepto ninguna critica,ni siquiera constructiva jajajaj ya sè quien soy y lo que soy y no va a venir nadie a decirme que es o lo que tengo que hacer o llevar o ser como le guste .Me conformo con gustarme yo.El Diazepan lo tomè durante años,y en su momento lo necesite y muchas otras pastillas,pero he de decir que aunque lo pasè mal y he tenido mis recaidas y fuertes …lo mejor y cuando mejor he estado es…sin ellas.
Más de 10 años en terapia. Justamente estos días con un empeoramiento notable. A veces quisiera morirme.
Queridas feministas, luchadoras, apasionadas, porque sin duda el feminismo requiere pasión; quisiera compartir varias cosas con ustedes sin duda es cierto aprendí con este artículo que a veces los psicólogos pretendemos diagnosticar un mal social como algo individual lo que es un error garrafal ubicamos en el sujeto un peso que es de la sociedad.
Esta semana conoci el caso de una mujer que me dejo terriblemente triste con un mal sabor increíble, esta mujer se expone todos los dias al maltrato al dolor al sufrimiento una mujer exitosa soltera pero tal vez su edad y la invasión del patriarcado en su vida hace que se exponga a las mas terribles humillaciones de un lo
Decidi que no quiero conocer a una mujer que sienta someterse a algo asi mas nunca, fuerza mujeres la lucha de una es la lucha de todas
Entonces no es que estemos enfermas, decirlo es seguirle la corriente a ese patriarcado, mas bien somos ajenas por disidencia de continuar la simulación de que en el “todos” nosotras nos sentimos incluidas; en que necesitamos transformarnos para comprender mejor porqué las diferencias. Importante dejar a un lado los discursos que parten del mismo discurso patriarcal, por que de hacerlo así seríamos las pobres locas y al final enfermas.
Lo siento pero pro mucho imaginario feminista que lea y por muchas ideas que pueda aceptar como justas y lógicas del feminismo que postuláis ahora, no puedo dejar de sentirme insultada por las especificaciones de género que hacéis. Pretendéis destapar una enfermedad del patriarcado que plantea a la mujer como víctima de su opresión y maltrato psicológico, pero en su lugar la victimizais y la excusáis de los procesos de madurez y desarrollo vital del ser humano en su paso por la existencia. Si partimos de que las depresiones, malestar o trastornos psicológicos son un fenómeno sólo de mujeres debido a ese sistema “machocéntrico” estamos degradando a la mujer dentro de la naturaleza humana. Conozco muchos más hombres sin herramientas, sin apoyos, perdidos en su subconsciente, con graves problemas de depresión que por su naturaleza cerrada y poco admisora con la sensibilidad en sus círculos masculinos no son capaces de enfrentarse a sus miedos, a sus sentimientos más profundos y sinceros porque como hombres no están “hechos” para tener miedos, para ser seres vulnerables.
Lo que en esencia digo es que si relativizamos, los problemas que describís aquí son en esencia problemas existenciales del GÉNERO HUMANO y de su evolución y desarrollo vital en consecuencia con sus circunstancias y dificultades tanto heredadas como propias.
Deberíais ser más justas cuando planteáis temas tan serios como este, a veces parece que afirméis que el hombre es una raza inferior…y eso me parece gravísimo. Os recomiendo no ignorar que el ser humano tiene derecho y libertad para elegir su propio camino si es capaz de aprender y desarrollar las herramientas necesarias.
Tengo muchas dudas sobre este problema ¿El patriarcado es una enfermedad? no se tiene que ver a la mujer como víctima…es un ser humano y punto. ¿Realmente saben que hay con la masculinidad del siglo XXI?… Pienso que para que exitata una solición se debe estudiar a la masculinidad, hoy en dia existen grupos A.C que ayudan estos probelmas sobre la violencia a la mujer, sobre el patriarcado, el machismo y el micromachismo, para buscar una estabilidad emocional, como ser humano… pienso que no hay que buscar quien es el que tiene el problema, sino como solucionar dicho problemas…SALUDOS.
He leido Hijas enfermas del patriarcado con mucho interes y me ha parecido util ademas de bien redactado. No dejeis de cuidar este blog es bueno.
Hola,
Me encanta leer este blog. Me tranquiliza y me recuerda que no estoy sola. Gracias
Soy mujer, estudio psicología, sigo una terapia, y soy un alma revolucionaria.
Por eso, durante mi terapia cognitivo-conductual para luchar contra la ansiedad y sus derivados, me di cuenta de que algo fallaba. Si bien es cierto que la terapia (de este tipo) puede ayudar a recobrar fuerzas -y sin fuerza no se puede luchar-, es cierto que el origen socio-cultural de los problemas psicológicos apenas es tenido en cuenta. Esto me creó muchas dudas que no quise evitar, muchas ansiedades de las que no quise escapar.
Y así, encontré algo que no me enseñaron en la Universidad, ni tampoco en la terapia, y que creo que encaja bastante bien en aquello que propones en tu último párrafo.
La Psicología de la liberación. Su línea de acción se basa en un diálogo horizontal entre “terapeuta” y “paciente” (tampoco se utilizan estos términos ya que fomentan la subordinación) en el cual ambos profundizan en las raíces socio-culturales que engendran problemas psicológicos en las personas, en que su relación sea comprendida, y que la herida se cure con acción social (y terapia individual si fuera necesaria, adaptándose a las circunstancias).
De este modo, la persona no trataría de adaptarse mejor al medio, sino que trataría de luchar contra ese medio que la hace sufrir. La persona ansiosa no llenaría su agenda de actividades de ocio sino que se plantearía el por qué de tanta prisa, y se involucraría en actividades en contra de este sistema de consume y corre. La mujer maltratada no sólo sería “liberada”, sino que se involucraría en la liberación de otras mujeres. Y así, un largo etc. de mejora individual y colectiva.
Aún no he leído suficiente sobre ella, pero creo que es una vía de acción de lo más interesante.
Gracias por este maravilloso artículo, y por este rinconcito en el que sentirme cuerda.
Con mucho amor,
A.
Hola, acabo de descubrir este blog y estoy encantada. Ni te cuento al leer esta entrada… increíble lo que transmites. Es muy reconfortante ver reflejadas las conclusiones a las que una misma, tras años de lucha, ha llegado. Sólo partiendo de aceptar que somos enfermas del sistema podremos llegar a sanar y, ahora, esto está clarísimo para mí.
No dejes de escribir, eres de mucha utilidad.
Ídem con muchos de los comentarios.
Gracias!
Cualquier persona con un poco de espíritu crítico se da cuenta del sectarismo e irracionalidad de vuestro discurso. Estoy totalmente de acuerdo con el comentario de Alba.
Los comienzos de la psicología moderna son machistas a más no poder, la idea de que la “histeria” es un mal de las mujeres, el concepto equívoco de “frigidez” (que no tenía en cuenta si el marido de la susodicha despertaba amor o siquiera atracción sobre ella). Basta leer a Freud para verlo claramente. Estoy seguro de que esto fue debido a que los que elaboraban tales teorías eran hombres. En una sociedad machista en la que la mujer está al margen del mundo académico y laboral, como la de entonces, no podía ser de otro modo. Pues bien, este lastre no ha desaparecido con los años. Si a esto le unimos que la mujer sale de una cierta “comodidad” provocada por la falta de oportunidades y asociada a la represión (lo mismo pasó con la derogación de la esclavitud en EEUU, porque la libertad es un continuo aprendizaje, más difícil para quien más coartada la ha tenido), llegamos a la situación actual. La situación actual es que las mujeres (en general) se han hecho plenamente conscientes de su maltrato histórico, y conscientes también de que el machismo (a diferencia del patriarcado) no ha desaparecido todavía, y se cobra víctimas todos los días. Por todo ello no es raro que la mujer caiga en el victimismo , ya que tiene razones de peso para ello, ha sido, y aún es, víctima de diversos males SÓLO POR SU GÉNERO (algo que nunca le ha pasado al hombre). Por eso me parece importante ser conscientes de ello, para no reproducirlo. Desde luego, las mujeres que han luchado contra esta situación (como las sufragistas) lo hicieron desde la búsqueda de justicia e igualdad, y no se autodenominaron feministas. El concepto de feminismo me parece peligroso en cuanto a que representa el reverso negativo (la reacción) contra el machismo. El feminismo no existiría sin el machismo. Por lo tanto, la dependencia se mantiene. Ambos se retroalimentan. Me parece que la sociedad actual (la occidental desarrollada, para ser exactos) está suficientemente madura para trascender esa terminología y hablar simplemente de JUSTICIA. El hecho de que una mujer cobre menos que un hombre desempeñando el mismo puesto es INJUSTO, como lo es que un inmigrante sin papeles cobre menos haciendo lo mismo que uno con papeles, o un becario etc etc… Ya es hora de superar las dualidades y sus confrontaciones (siempre basadas en generalizaciones) y bajar a lo concreto. Desgraciadamente, en artículos como éste se hace hincapié en lo contrario: “Una amiga me dijo que si dejaban de tratarnos como sujetos aislados y se reconocía que somos el resultado de un sistema patriarcal, a lo mejor la terapia pasaba por dejar de recetar Diazepam y empezar a dotarnos de herramientas de lucha social. ¿Empezamos?”. Esta frase es una abstacción sin sentido, lo de”empezar a dotarnos de herramientas… ¿a QUIEN se refiere? ¿a los hombres?¿a las mujeres?. La lucha social no tiene género, y nada tiene que ver con el diazepam. Y problemas psicológicos tenemos todos, que parece que le acaben dando la razón a los más rancios pioneros de la psicología, atribuyendo a la mujer una “enfermedad” endémica de su género.